lunes, 14 de diciembre de 2015

LÍA JELÍN, una apasionada del arte


 
 

1.Llegar a dirigir es una de tus pasiones o talentos porque veo que tenes varios. Actriz, bailarina, coreógrafa, directora de teatro...¡¡que genia!! ¿Todo llegó al mismo tiempo a tu vida?
 

A los 9 años le pedí a mi mamá que me llevara al Colón porque ya sabía que quería ser bailarina.

Luego de grandes acontecimientos en mi vida, tales como irme a los 17 años a Israel, y allá estudiar danza moderna con una alumna de Mary Wigman y composición con el maestro israelí Josef Tal y un año entero con una alumna dilecta de Martha Graham, volví a la Argentina cuatro años después y me encontré con un movimiento de danza genial: Renate Schotellius, Lía Labaronne, Myriam Winslow, Cecilia Bullaude, Ana Itelman, Roberto Danton y otros grandes, no paré más y conseguí el privilegio de integrar el grupo de solistas de Dore Hoyer en el Teatro Argentino de La Plata. Después de un casting de 6 meses entre 150 bailarines y bailarinas, quedamos siete, de los  que sobrevivimos Oscar Aráiz, Susana Ibáñez y yo. Iris Scaccheri junto con otras tres bailarinas, ya no están entre nosotros.

Con Oscar compartimos comedias musicales y yo, para poder comer, iba del cabarute al Ballet del Teatro San Martín.

Todavía integrando el ballet comencé a hacer coreografías para teatro, para varias películas de Luis Sandrini, hasta que en 1968 Jaime Kogan me convocó para hacer la puesta en escena de "Viet-Rock". Ese fue mi gran salto al teatro. En ese momento comencé mi formación como actriz con Beatriz Matar y Antonio Mónaco y pude crear y dirigir integralmente "El Gran Soñador" en 1973.

Después vendrían "Hello Tato" y "Pobre Tato" y mi carrera como directora siguió.
 


2.¿Qué sentís cuando una obra que dirigís debuta y que se siente cuándo termina?


Al debutar siento que le doy un nuevo hijo al mundo, que a veces es perfecto y otras es un minusválido, de acuerdo a las cpndiciones socioeconómicas imperantes. Cuando termina, siempre es un duelo.

 
3.La obra TOC-TOC fue muy importante y gusto mucho. Explicanos el porqué.
 

El éxito de "Toc Toc"(trastorno obsesivo compulsivo) se debe a varios factores: que la obra está escrita cartesianamente, que la trabajamos como un drama y no como una comedia, o sea a partir del sufrimiento; que logramos tener elencos extraordinarios; que la puesta es altamente dinámica y no le da respiro al espectador, pero más que todo eso, porque no existe en el mundo persona alguna que no sufra de un toc, de un tic, o de una pequeña manía dolorosa o no, y eso hace que el público se sienta perfectamente identificado y representado con y por lo que sucede en el escenario.
 


4.¿Hay algun actor o actriz que te gustaría dirigir? ¿Hay alguna obra de teatro que sueñes con dirigir?
 

Me encantaría poder dirigir a Marilú Marini, a Norma Aleandro y a Dustin Hoffman porque es petiso como yo. Hace mucho que sueño con dirigir Escuela de Bufones de Gehlderode y estoy muy cerca de cumplir otro, que es dirigir Medea en Manhattan, de Dea Loher.


5.¿Hay muchos y muy buenos nuevos artistas en nuestro país?


El semillero del teatro alternativo está dando una generación de enorme actores y actrices, de los que quedarán no sólo aquellos que tengan el talento que demuestran, sino la vocación y el impulso parta seguir a pesar de todo.


6.¿Qué estás dirigiendo en este momento?


En este preciso momento estoy dirigiendo una reescritura de Confesiones de Mujeres de 30, que estuvo 5 años en cartel desde 1975 hasta 2000, con tres actrices jóvenes, como Sofía Gala, Cayetina y Tamara Petinatto y que estrenaremos el 14 de enero en el Teatro Picadero.
 


7.Trabajaste con Tato Bores,  ¿Qué lujo no? Alguna anécdota que puedas contar de este grande.


Trabajé mucho con Tato, que como persona era un ser maravilloso y generoso y como actor, el deseo perfecto de cualquier director inteligente, ya que trabajaba con un rigor y profesionalidad absolutos y hacía todo lo que yo le pedía, aunque a veces rezongando mucho pero con humor. Jamás morcilleaba(decir algo que no estaba escrito en teatro) y se atenía a cada punto y a cada coma del texto y a cada marcación mía, pero su extrema inteligencia y su larga experiencia le permitía hacer aportes y sugerencias impecables que siempre enriquecieron nuestros espectáculos teatrales y programas televisivos.

Un beso,

Lía.
 
                                                                TOC TOC, LA OBRA DE TEATRO

 
 
 LÍA JELÍN, SUS FOTOS
 

 

 

 Gracias Lía por  ser tan amorosa y aceptar responder mis  preguntas.
Leticia Teresa Pontoni.
 

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