domingo, 25 de junio de 2017

MARÍA FERNANDA MACIMIANI, cuentos y fantasía




María Fernanda llegó a mi blog. Un placer que me visite y cuente lo que hace con sus libros y sus talleres donde muchos niños comparten el arte de escribir  y desarrollar su talento. Una persona que sigue adelante con sus sueños.


--¿Cuándo y cómo comienza tu sitio web www.leemeuncuento.com.ar?

Léeme un cuento aparece en un sueño. No lo conté nunca, creo. Pero como proyecto final de mi curso de Diseñadora Web me pedían un sitio completo. Lo primero que vino a mi mente es hacer algo relacionado a los cuentos. Y esa noche me dormí pensando títulos para mi web, Contadme un cuento, Había una vez, muchos. Pero las preguntas aparecían como una lluvia que me ahogaba. Podía haber hecho una página de cualquier cosa, pero era mi oportunidad para armar algo relacionado a mi pasión real. La escritura, los libros infantiles, todo ese mundo. Así que imaginé que tenía que ser un servicio, que muchas mamás pudieran encontrar lecturas interesantes, literatura e información que las motive a leer con sus hijos. Luego pensé que también las maestras tendrían que encontrar interesante ese espacio. Yo ya escribía para mi beba y estaba leyendo mucha literatura infantil.

Estudié para maestra jardinera. Aunque no tengo el título, porque dejé faltando poco, por la necesidad de un trabajo en el que ganara un poco más. Muchas veces me arrepentí de esa decisión, creo que hubiera sido buena maestra, recuerdo con emoción las prácticas en el Jardín Pinocho de Ciudad Jardín. Así que soñé tan vívidamente esa biblioteca virtual diferente, que se convirtió en una necesidad verla hecha realidad. Al mismo tiempo estudiaba Diseño Gráfico y pude darle forma y color al logo, la libélula que hasta ahora es la imagen del sitio. En poco tiempo, con unas pocas secciones, estuvo online mi queridísimo Léeme un cuento. Esto fue en el año 2000.


--¿Cómo fue el proceso de diseñadora gráfica a escritora? Y ser mamá también.

A partir de mi primer hija, un tiempo antes diría, volví a escribir y a sentir una gran atracción por la literatura infantil. Tengo cuatro hijos, todos me inspiraron personajes e historias. Ellos me permitieron comprender mejor la infancia. Nunca más pude dejar de escribir, creo que el mundo infantil es muy rico y es a partir de ahí que se forma el adulto. Entonces creo que no es menor la LIJ, no es menor escribir cosas que diviertan, interpelen, acompañen a los lectores niños.
Mi trabajo en diseño se dio paralelamente al de la creación de Léeme un cuento, como web de promoción de lectura. Claramente me ocupé de ir mejorando el proyecto, según lo que podía aportar desde las herramientas de diseño. 

Al poquito tiempo, puse en marcha el Boletín Electrónico con las novedades de la web, luego se convirtió en una verdadera Revista Virtual de LIJ. Para mí es un orgullo pensar en que en 2011 recibí el Premio Pregonero a Periodismo Digital que otorga la Fundación El Libro, en 2014 el Hormiguita Viajera a Mejor Revista Virtual de LIJ, y que en 2016 quedó preseleccionado el proyecto Léeme un cuento en VIVALECTURA. Pero lo que más me alegra es la cantidad de sub proyectos generados a partir de esta página, y en los que he participado apoyando la LIJ. Siempre acompañada de maestros y familias, con altísimo caudal de lectores. Luego vinieron muchos otros tomaron la propuesta que iniciamos las precursoras en el tema. La escritora Raquel Barthe con su valioso Boletín “El Mangrullo” fue la primera en hacer algo así. Cuando yo publiqué por primera vez, ella me apoyó, nunca fuimos competencia, las dos le dimos un perfil propio a cada publicación. —


-- Contame de tus libros para niños.

Durante muchos años me dediqué a escribir, pero no a mostrar mis textos. Solo me presenté en pocos concursos y algunos he ganado. Pero lo poco que mostré me permitió publicar en otros países. Y abrirme a un nuevo camino. En 2015, luego de haber participado de muchas Antologías, publiqué “HISTORIAS QUE SALPICAN” y te llevan donde todo es posible, un libro de cuentos y poemas infantiles, lo ilustré y me ocupé del diseño de sus tapas. Fue un proyecto largo en el que puse todo mi amor. No es fácil para mí, ya que soy independiente, no trabajo para una editorial. Pero logré hacerlo realidad, se presentó en la Biblioteca Nacional en un acto cálido y divertido como es el alma de todo lo que hago. Destaco que la contratapa tiene las palabras de una escritora con mayúsculas, a quien admiro y quiero, ella es Adela Basch. Se presentó también en la Feria del Libro y este año fue declarado de Interés Cultural por el Municipio de Tres de Febrero y fue uno de los más vendidos del stand municipal en la Feria Int. del Libro de Bs. As. 2017. Pero no escribo exclusivamente literatura infantil, me siento cómoda con diversos géneros. Participé en el libro homenaje a Marco Denevi, publicado este año, con un micro relato llamado “Besos de hierro y sal” precuela de la novela “Ceremonia secreta”. 

En el Festival de poesía GRITO DE MUJER con un poema “Reina sin corona”. Mi poema “Fin del mundo” es parte de la Antología por la Paz de UPF “Sentido y Paz” en 2013. En 2016 participé de la Antología “Juguemos en el Bosque”, proyecto gestado en la escuela en la que estudio, EMAC, coordinado por la profesora Ana Emilia Silva, especialista en LIJ, con una gran diversidad de textos a partir de la lij. Participé en la Antología de la AALIJ “A la hora de la siesta” Magia y Rebeldía, que se presentó en SADE y allí conocí a Manuel García Ferré. Hoy en día gracias a esa publicación daré mi primer paso en una importante editorial.

Para mí es un placer escribir, es una pasión que intento mejorar capacitándome en la Carrera Formación del Escritor en la Escuela Municipal de Arte, Comunicación y Diseño de 3F.  También asisto al taller literario “Al pie de la letra” para compartir con otros escritores esta alegría de jugar con la palabra. Estoy escribiendo mi primer novela, no tengo un tiempo límite para terminarla, me doy la libertad de dejarla crecer y estacionar sin apuros, para mí es importante lo que siento en el proceso de escritura y no me interesa pasar de largo esta hermosa etapa. Mientras sigo escribiendo poesía y cuentos.


--¿Cómo fue la última feria del libro de la que ya formas parte como escritora?

La última Feria del Libro, fue intensa. Asistí a trabajar muchas jornadas y cada una realizando varias actividades. Lo interesante es que participé en distintos espacios como el stand de Provincia de Tucumán, de SADE Central, de Tres de Febrero, de San Martín, Patio Infantil, sala Alfonsina Storni y creo que no me olvido de ningún espacio. Traté de trabajar y participar en todo lo que me había comprometido, aunque fue muy difícil debido a que el 1º de mayo, luego de mi primera jornada en la Feria, tuve un episodio de inseguridad en mi casa, algo inesperado y terrible sufrido en carne propia y en el lugar más íntimo. Al día siguiente, tuve que tomar la decisión de seguir adelante a pesar de todo. 

El Subsecretario de Cultura de 3F me había invitado a participar de un evento cultural en la Casa-Museo de Ernesto Sábato, junto al Intendente Diego Valenzuela y Pablo Avelluto, Ministro de Cultura de la Nación. Solo seis autores locales fueron invitados y yo era una de ellas.
Mi familia me empujó a asistir a pesar de la desgracia vivida, y así lo hice. Fue algo movilizador, la gran experiencia de estar en un lugar mágico, con gente importante y representando a parte de los escritores de mi lugar…  A pesar del dolor, los colegas que conocí ese día me dieron su contención y me ayudar en ese momento que no podía dejar pasar, ya que era una actividad cultural relacionada a la participación en el Libro Homenaje a Denevi presentado en un importante evento en la Feria del Libro donde los autores recibimos el libro y diploma.


--¿Cómo son los talleres infantiles de escritura? 

Coordino Talleres de Escritura Creativa Léeme un cuento representando a SADE 3F. El taller de niños es un lugar totalmente expresivo y creativo. Las palabras son las protagonistas, pero todo el arte está presente. Los chicos leen, debaten, crean, expresan en palabras y diferentes lenguajes, colaboran con sus compañeros, cuentan sus vivencias, escriben y son felices. Todos los temas aparecen en el taller y les llevo propuestas, materiales, libros, información para generar sus producciones. Cada tanto participamos de las Tertulias con escritores de la zona, en la Biblioteca Alberdi. Allí, por ejemplo, los chicos han llevado una obra, para la que armaron los títeres y escribieron la obrita, luego la representaron frente al público. 

Algunos se animaron a leer sus propios cuentos y todos escucharon los cuentos de los otros escritores. El taller de adultos es otro espacio maravilloso. Los adultos se permiten jugar con las palabras, comparten lecturas y conoces autores, discuten y enriquecen a los otros. Los talleristas experimentan la literatura, así lo defino. Y es una gran alegría para mí verlos crecer, poco a poco en su escritura. Verlos cruzar barreras. Sobre esto, de los talleres literarios, escribí un ensayo que fue publicado a fin del año pasado por Enigma Editores, en la Antología del Lector Cómplice Tomo II, “Los Talleres Literarios de Escritura, Mágicos Volcanes”.


--¿Cuánto tiempo te lleva armar un nuevo cuento?

Un cuento puede aparecer en cualquier momento. Muchas cosas pueden inspirarme. Una frase ocurrente, un recuerdo, un dolor, la realidad, un sueño, todo. Creo que no hay un tiempo de escritura, por lo menos para mí. Un cuento puede nacer un día y estar listo luego de años. O puede ir madurando un tiempo, recibir las caricias filosas de las correcciones y llegar a ser recién después de todo eso, un cuento. Soy muy crítica de mi trabajo. Siempre que releo corrijo. Pero en algún momento los dejo volar. Escribo mucha poesía, de la infantil, nanas y esas cosas, me divierte hacerlo, juego con las palabras, las rimas y el disparate. Pero también me apasiona la poesía que reclama y me interpela, la que toca temas profundos y existenciales. La poesía es un lenguaje a flor de piel y eso me brota como reacción, me hace bien.


--¿Hay nuevas historias para nuevos libros? Imagino que sí.

Siempre escribo, tengo mucha producción. Me han publicado cuentos y poemas infantiles y para lectores adultos, ensayos, micro-relatos. Creo que no puedo estar sin escribir y me encantaría publicar más. Cumplí un sueño al publicar Historias que salpican, pero mi situación económica no me permite afrontar tantas publicaciones como quisiera. Ver mis cuentos en libros que leen chicos de otros países me ha hecho llorar de emoción. 

Leer mis textos en distintas publicaciones me da una alegría enorme.
Pero me gustaría poder publicar muy pronto, y poder continuar este camino. Como una novedad puedo contarte que hace unos años coordiné un el Proyecto solidario “Los viajes del baúl y el secreto del Mamboretá”, en realidad son cuentos enganchados, cada uno escrito por un autor latinoamericano, con su esencia a disposición de la aventura que alerta sobre el sufrimiento del medioambiente. Ese libro ya fue publicado en forma digital, y fue impreso en Perú por una de las autoras. Ella lo distribuyó en más de 300 bibliotecas escolares, como a otros dos en los que también trabajamos juntas. Yo quiero hacer lo mismo acá, para eso necesito ayuda, la idea es hacer una impresión económica, pero con tapas a color, para que llegue en forma gratuita a las bibliotecas escolares de escuelas públicas del país.

Querida Leticia…
Quiero agradecerte la oportunidad de contar lo que hago y de ser parte del espacio que construiste.



Con amigas escritoras


Otro de sus talleres


En un taller


Leyendo para los niños

Gracias María Fernanda, hace años nos conocemos gracias a la magia de Internet y ahora puedo entrevistarte. 


Leticia Teresa Pontoni.

1 comentario:

  1. Qué buena entrevista y qué gran persona y creadora es Fernanda. Me encantaron sus respuestas.

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